Miedos que podemos tener a la hora de vender productos de peluquería

El miedo al rechazo

Creo que en algún momento todos tuvimos miedo a ser rechazados. Es algo normal y totalmente humano. Hay que ver qué  métodos pueden ayudarte a superar esta limitación.

La clave está en ser un buen profesional y ganarse la confianza de los clientes para que toda recomendación que hagamos, suene convincente y el cliente valore la información que le estamos transmitiendo.

No realizar jornadas de puertas abiertas

Una jornada de puertas abiertas es enseñarle a tus clientes la funcionalidad de los productos o servicios que se realizan en el salón. Piensa en alguna mañana o tarde en la semana que tengas poco trabajo.

Selecciona el producto que te interesa promocionar y asegúrate de tener el apoyo del proveedor que te venda dicha gama de productos. Una vez que sepas cómo vas a enseñar tu producto, invita a tus clientes para que vengan a conocerlo.

En una jornada de puertas abiertas los clientes no están obligados a comprar, sólo van a conocer una novedad que quieres enseñarles gratuitamente. Claro que si esto les puede ayudar en algo, es probable que terminen haciendo una compra ese mismo día.

Dar por hecho nuestras percepciones

Es un error muy frecuente. Soy el primero en reconocerlo. Dar por hecho algo puede pasar factura en estos temas. Hay dos situaciones donde se percibe mejor este motivo.

  • La apariencia de los clientes: vemos como visten las personas, su forma de hablar y de expresarse con nosotros. Todo este conjunto de ideas puede llevar a pensar si un cliente comprará o no un producto. Es muy importante dar a todos la misma oportunidad, al margen de que todos los clientes no son iguales.
  • La influencia de la crisis: La palabra crisis nos llega por la televisión, por la radio, por Internet, por comentarios de personas, etc. Si te dejas influir por las malas noticias terminará afectándote en tus trabajos y en la vida personal. Mira el significado de esta palabra desde un punto de vista más oriental.